Este blog pertenece a las cátedras de Teoría Literaria II e Historia Social de la Literatura del Profesorado de Letras del Inst. Sup. Elizalde.
lunes
El director de orquesta, el profesor, los conocimientos que acercan al discurso del otro.
Soneto XXIII y Égloga I
En este enlace les dejo un análisis del soneto XXIII de Garcilaso de la Vega, con actividades interactivas y autocorrección para comprobar la resolución de las mismas. Completo vocabulario, uso de recursos, anállisis de temas y métrica, para poder pensarlo a la hora de preparar el final.
Yaquí un análisis de la Égloga I del mismo autor para reforzar los comentarios hechos en clase- Ojalá les sirvan...
Yaquí un análisis de la Égloga I del mismo autor para reforzar los comentarios hechos en clase- Ojalá les sirvan...
sábado
Recepción lectora
Para ver como la literatura es, a aveces, lo que los lectores queremos leer como literatura. La cuestión de la recepción del texto es clave para lograr el humor en esta historieta. Veamos que, además, la abuela le regala un cómic, no la Biblia, por lo que las inferencias lectoras del personaje no son descabelladas, sino perfectamente adecuadas a los códigos genéricos.
viernes
Educación literaria y canon escolar. Pedro Cerrillo
Enseñar literatura es enseñar algo que, en sí mismo, es complejo y
susceptible de variadas realizaciones y de múltiples interpretaciones,
lo que dificulta la adquisición de la competencia literaria, que debiera
ser la base de esta enseñanza. Todo canon escolar de lecturas debiera
estar formado por obras y autores que, con dimensión y carácter
históricos, se consideran modelos por su calidad literaria y por su
capacidad de supervivencia y trascendencia al tiempo en que vivieron, es
decir, textos clásicos. Pero, junto a ellos, pueden incluirse en un
canon otros libros, de indiscutible calidad literaria, que no hayan
alcanzado esa dimensión de “clásicos” porque no ha pasado aún el tiempo
necesario para que sea posible ese logro.
Acá les dejo el interesante trabajo de Cerrillo sobre el canon para el profesor de Lengua y Literatura
Acá les dejo el interesante trabajo de Cerrillo sobre el canon para el profesor de Lengua y Literatura
Extrañamiento y deshabituación Sklovski

El extrañamiento es la explicación del concepto de literariedad. La literariedad se percibe desde el extrañamiento. En un texto literario hay unas expresiones no habituales en el discurso diario y su extrañeza nos obliga a hacer un esfuerzo especial de comprensión. Esta idea ya la formularon William Wordsworth y S. T. Coleridge en el Romanticismo inglés. El extrañamiento es caer en la cuenta de lo que se lee es algo diferente y se concreta en figuras como al metáfora, la rima, etc. Esta idea se asocia con la deshabituación. La deshabituación, consecuencia del extrañamiento, obliga a percibir las cosas de otra manera, las pone delante de tus ojos como si nos las hubieras visto antes.
Literatura aborigen americana
Gelman
Para los que quieren curiosear la obra de este poeta argentino, del que hablábamos en clase con propósito de la oscuridad de significado o el extrañamiento para el formalista Viktor Sklovski. Juan Gelman es uno de mis favoritos y aquí les dejo un enlace para aproximarse a su obra. Otros libros recomendados son Gotán, Dibaxu, Incompletamente y De atrás adelante en su porfía. Ojalá les guste.
lunes
¿Qué es la literatura?
Qué es la literatura es una pregunta que atraviesa buena parte de la producción teórica y crítica de las últimas décadas, como así también el campo de la producción literaria. Tal es el caso de ciertos textos de ficción en los que es posible encontrar reflexiones sobre la literatura, como la novela Respiración artificial de Ricardo Piglia. Los reportajes a escritores también suelen ser una fuente metatextual interesante para observar diferentes posiciones frente a la pregunta por el concepto de literatura.
La teoría literaria moderna, desde el formalismo ruso en adelante, ha conceptualizado esta pregunta como el problema de la especificidad literaria y ha dado diferentes respuestas que se podrían esquematizar de la siguiente manera: por un lado, se encuentran aquellas definiciones que buscan en la literatura algo esencial, un valor intrínseco, que perdura en el tiempo y que permite afirmar, por ejemplo, que determinado texto es una "bella obra literaria" o que es un clásico; otro tipo de definiciones caracterizarían a la literatura a partir de algunas "marcas" formales (estructurales, léxicas, temáticas, etc.) que darían cuenta de su especificidad.
Esta discusión puede enriquecerse a partir de la introducción de otras perspectivas. Desde una mirada sociológica, interesa rescatar la noción de "institución literaria", en la que se incluyen distintas instituciones y actores que cumplen una función (fundamental) y que detentan un poder específico en el momento de definir qué es la literatura. La universidad, los editores, la crítica literaria académica y periodística, los suplementos culturales de los diarios y las revistas literarias son instituciones especializadas que cumplen una función central en las decisiones sobre qué es y qué no es literatura: incluyen y excluyen textos, realizan una tarea, en muchos casos, explícita o implícitamente valorativa y proponen también un modo de interpretar los textos. Tomando el caso específico de la crítica literaria periodística, es este tipo de crítica la que suele ofrecer una orientación más directa a los lectores e influir en la consagración de los escritores.
Ampliando estas consideraciones y en relación con el ámbito de la escuela, es importante considerar que nuestros alumnos tienen ideas, representaciones y concepciones previas acerca de qué es la literatura, originadas en sus experiencias culturales dentro y fuera de la escuela. Seguramente estas influirán en el momento de enfrentarse con un texto literario durante una situación de lectura. La presencia de estas representaciones previas y la posibilidad de su discusión incidirán sobre las prácticas de lectura en el aula. En general, este tipo de discusión no ha sido desarrollado en las clases de literatura y su introducción mostraría aspectos interesantes respecto de los saberes y experiencias previos de los alumnos y propondría una motivación para iniciarse en la práctica de la lectura.
Sugerencias
Una discusión sobre las representaciones de la literatura que tienen los alumnos puede convertirse en una interesante motivación para abordar la lectura de los textos. En esta línea, se les puede ofrecer un conjunto de textos literarios que realicen un trabajo diferenciado con la lengua. Se podrían incluir, entre otros, un soneto del Siglo de Oro, un capítulo de Moby Dick donde se utilice vocabulario científico, un capítulo de alguna novela de Manuel Puig que trabaje la lengua oral, un poema de Nicanor Parra que trabaje con préstamos de los discursos político, publicitario y cotidiano, una poesía concreta. A partir de este corpus, los alumnos reconocerán -cuando corresponda- cuáles son los discursos sociales presentes en la producción de esos textos y discutirán acerca de las "marcas" a partir de las cuales ellos creen que esos textos pueden ser reconocidos como literarios.
Otro corpus posible para discutir concepciones de la literatura son las definiciones de teóricos, críticos y escritores. Ofrecemos algunos ejemplos que podrán enriquecerse con otros:
- Se comprende bajo el nombre de "literatura" la reunión de obras en prosa y verso. Esta palabra significaba primitivamente el alfabeto y el arte de dibujar las letras. Se aplicó también a la gramática propiamente dicha y después a los conocimientos literarios en general. Finalmente, y por excelencia, a las obras literarias de las que debe honrarse una nación.
- Obra literaria es una ordenada serie de pensamientos, expresados por medio del lenguaje, y dirigida a un fin, que en último resultado nunca debe ser otro que el bien de la especie humana.
- La literatura se define esencialmente en términos de lo que alguna clase social y algunas instituciones (las escuelas, las universidades, los libros de texto, los críticos, etc.) llamen y decidan usar como literatura.
- Literatura es todo lo que se lee como tal.
En cuanto a las entrevistas realizadas a escritores, son recomendables las que se encuentran en el Tomo 6 del Capítulo Historia de la literatura argentina, del Centro Editor de América Latina.
En el mismo sentido, sería interesante que los alumnos entrevisten a escritores de la zona, a partir de la producción de un cuestionario que oriente la entrevista hacia la discusión sobre el concepto de literatura.
Otra propuesta posible consistiría en el armado de un corpus de reseñas críticas de distintos medios gráficos referidas a un mismo libro, para comparar las valoraciones que se realizan sobre el texto reseñado y en base a qué concepto de literatura lo hacen.
Sugerencias didácticas
"Clásico no es un libro (lo repito) que necesariamente posee tales o cuales méritos; es un libro que las generaciones de los hombres urgidas por diversas razones, leen con precioso fervor y con una misteriosa lealtad." Jorge L. Borges, "Sobre los clásicos"1.
En la problematización acerca de qué se considera que es o no es literatura se encuentra la clave de toda reflexión dentro del aula sobre la obra literaria: preguntarse por qué es literatura es ya una forma compleja de hablar sobre la literatura. Porque la misma pregunta dispara formas del decir sobre la literatura. Así, por la negativa o la positiva esta pregunta puede atravesar los tres años del Polimodal, organizar el dictado de la materia, abrir a la selección de las obras con las que se trabajará, etc.
Hacia allí se dirige, entonces, esta propuesta. Desde la concepción de los románticos sobre la literatura como "las bellas letras", pasando por las excepción o el desvío a la norma que sugieren los formalistas rusos, hasta la visión del estructuralismo que la percibe como un decálogo de funciones; todas son discusiones que, en definitiva, denuncian que no hay una sola definición de qué es la literatura. Como afirma el crítico inglés Terry Eagleton: "Cualquier cosa puede ser literatura, y cualquier cosa que inalterable e incuestionablemente se considera literatura -Shakespeare, pongamos por caso- puede dejar de ser literatura"2. Delimitadas por los gustos de cada época, los avatares del mercado, las disputas del campo intelectual y literario; la respuesta a la pregunta por qué es literatura fluctúa y produce una incertidumbre enriquecedora en la discusión de la clase.
En ese sentido, se sugiere la lectura de textos de autores que pueden acompañar al docente en estas discusiones: Jakobson, Foucault, Shklovski, Barthes, Eichenbaum, Eagleton, son grandes nombres que ayudarán a armar grandes discusiones.
1Borges, Jorge Luis. Otras inquisiciones, Buenos Aires, Emecé, 1952.
2Eagleton, Terry, "Introducción", en Una introducción a la teoría literaria, México, FCE, 1994, p.22.
Podrán encontrar materiales de interés en el portal de Educar que aquí les enlazo. Saludos!!
lunes
Música en idiomas aborígenes
domingo
Paradigmas educativos y cambio
A raíz de ciertas charlas que surgen cuando hablo con estudiantes de carreras docentes, cuando yo hablo con ustedes y ustedes, conmigo, me parece que es interesante abordar ciertas cosas.
Algo así como máximas o principios que, independientemente de las corrientes pedagógicas que se conozcan, siempre tengo en cuenta cuando estoy en el aula.
1. EL CAMBIO EMPIEZA POR CASA
PROBLEMA ...Es muy interesante ver que, excepto contados casos, ningún docente mantiene la idea de que las "propuestas conductistas" sean suficientes en las aulas de hoy. Pero en la práctica lo vemos frecuentemente: poco tiempo, sobrecarga de cursos, carga horaria extra escolar (correcciones, planificación, etc), alto número de alumnos a cargo, necesidad de capacitarse permanentemente (más como requisito laboral que como verdadero interés intelectual) son algunas de las razones que podemos mencionar.
LA ALTERNATIVA ... De todos modos, es importante pensar que en la escuela donde damos clases se puede seleccionar determinado contenido por trimestre y "darlo" de manera más participativa, creativa, menos convencional. Unas clases por mes, un curso por día, de manera que todos los alumnos hayan pasado a lo largo del año por experiencias de arte, experimentación, transmisión a pares, trabajo solidario, creación artesanal, elección libre, etc. Esto evita ver la meta de "cambiar la escuela" como algo inalcanzable que se aleja de nuestro radio de acción.
La adolescencia se caracteriza además, por una fuerte percepción de las injusticias: capitalizar eso, orientarlo hacia la propia conducta, motivar hacia la modificación de lo que no les gusta (desde su aula hasta el Código de convivencia, si la institución se presta) Todo lo que podamos leer de psicología del adolescente y cognitivismo puede ayudar. Tambien hay cosas interesante aquí y aquí
2. TODOS LIBRAMOS DURAS BATALLAS
PROBLEMA Los "problemas" señalados arriba, sumados a los compromisos y circunstancias personales del docente y el alumno, puede dificultar mucho el trabajo. Y creo que todos tenemos una tendencia a valorar nuestros inconvenientes por sobre los de los demás. De igual manera, pensamos que hay que hacerle entender al alumno que "la vida no es así", que hay límites y normas en todos lados y que no cumplirlos puede ser malo para su futuro.
ALTERNATIVA Pensar la escuela como un espacio que obliga a los alumnos a convivir forzadamente con otros, colaborar con adultos (obedecer, básicamente), hacer las cosas cuando y como le indican que haga, puede ayudar a entender el descontento y el poco espacio emotivo que la escuela ocupa en la vida de los adolescentes. Y además, reconocer que los adultos tenemos mayores espacios de libertad, responsabilidades que hemos elegido, compromiso en los que se nos pide opinión y que podemos abandonar sin mayores represalias. Todo lo que puedan leer sobre motivación, manejo de grupos y creatividad es altamente recomendable. Pueden empezar a buscar por acá y por acá. Algo de trabajo en grupos en este enlace
PROBLEMA La mediación del pensamiento previo al acto es un enorme paso en los niños, que la impulsividad del adolescente promedio parece revitalizar.
ALTERNATIVA Todo lo que se pueda explicitar en el registro de notas, excepciones, plazos, recuperatorios, trabajo diario, minimiza los roces y transparenta el proceso evaluativo. Además, tranquiliza y responsabiliza al alumno en sus pactos con el profesor: armar cartelera de exámenes en el aula, registrar diariamente el trabajo en clase (signos + y - al tomar lista al final de la hora, por ejemplo), registrar las veces que un alumno ha necesitado excusas (puntitos o signos de pregunta al lado de la nota) Ser flexible es ser justo: una enfermedad, un embarazo,chicos que trabajan, inmigrantes, cada caso es único. Exigirles a todos lo mismo es, de algún modo, una manera de injusticia. Puede ser desgastante, pero flexibilizar algunas cuestiones elimina muchas de los "ya fue, no lo entrego" de los alumnos. Cosas para pensar en este lugar y en este interesante blog
4. LA ALEGRÍA Y EL OPTIMISMO HABILITAN ESPACIOS DE CAMBIO
PROBLEMA Esto es muy personal y dependerá del carácter de cada docente. En las encuestas es muy frecuente que los alumnos manifiesten disgusto por los profesores que están siempre serios, los que tienden a la ironía y al menosprecio, los que no se esfuerzan, los que son rutinarios.
ALTERNATIVA Ser realista, conocer la realidad y sus problemáticas, no significa perder la esperanza, el deseo de cambio, el optimismo respecto del futuro. Un profesor pesimista y desalentado puede dejar un huella difícil de borrar en el alumno. Además, es importante que se muestre algo que en nuestra sociedad no tiene prensa: que la adultez es disfrutable, que las responsabilidades laborales y familiares son gratificantes, que amar lo que se hace es motor de energía y felicidad. Y no olvidar nunca que todos somos personas, dignos de respeto y de intercambio sincero.
Algo así como máximas o principios que, independientemente de las corrientes pedagógicas que se conozcan, siempre tengo en cuenta cuando estoy en el aula.
1. EL CAMBIO EMPIEZA POR CASA
PROBLEMA ...Es muy interesante ver que, excepto contados casos, ningún docente mantiene la idea de que las "propuestas conductistas" sean suficientes en las aulas de hoy. Pero en la práctica lo vemos frecuentemente: poco tiempo, sobrecarga de cursos, carga horaria extra escolar (correcciones, planificación, etc), alto número de alumnos a cargo, necesidad de capacitarse permanentemente (más como requisito laboral que como verdadero interés intelectual) son algunas de las razones que podemos mencionar.
LA ALTERNATIVA ... De todos modos, es importante pensar que en la escuela donde damos clases se puede seleccionar determinado contenido por trimestre y "darlo" de manera más participativa, creativa, menos convencional. Unas clases por mes, un curso por día, de manera que todos los alumnos hayan pasado a lo largo del año por experiencias de arte, experimentación, transmisión a pares, trabajo solidario, creación artesanal, elección libre, etc. Esto evita ver la meta de "cambiar la escuela" como algo inalcanzable que se aleja de nuestro radio de acción.
La adolescencia se caracteriza además, por una fuerte percepción de las injusticias: capitalizar eso, orientarlo hacia la propia conducta, motivar hacia la modificación de lo que no les gusta (desde su aula hasta el Código de convivencia, si la institución se presta) Todo lo que podamos leer de psicología del adolescente y cognitivismo puede ayudar. Tambien hay cosas interesante aquí y aquí
2. TODOS LIBRAMOS DURAS BATALLAS
PROBLEMA Los "problemas" señalados arriba, sumados a los compromisos y circunstancias personales del docente y el alumno, puede dificultar mucho el trabajo. Y creo que todos tenemos una tendencia a valorar nuestros inconvenientes por sobre los de los demás. De igual manera, pensamos que hay que hacerle entender al alumno que "la vida no es así", que hay límites y normas en todos lados y que no cumplirlos puede ser malo para su futuro.
ALTERNATIVA Pensar la escuela como un espacio que obliga a los alumnos a convivir forzadamente con otros, colaborar con adultos (obedecer, básicamente), hacer las cosas cuando y como le indican que haga, puede ayudar a entender el descontento y el poco espacio emotivo que la escuela ocupa en la vida de los adolescentes. Y además, reconocer que los adultos tenemos mayores espacios de libertad, responsabilidades que hemos elegido, compromiso en los que se nos pide opinión y que podemos abandonar sin mayores represalias. Todo lo que puedan leer sobre motivación, manejo de grupos y creatividad es altamente recomendable. Pueden empezar a buscar por acá y por acá. Algo de trabajo en grupos en este enlace
PROBLEMA La mediación del pensamiento previo al acto es un enorme paso en los niños, que la impulsividad del adolescente promedio parece revitalizar.
ALTERNATIVA Todo lo que se pueda explicitar en el registro de notas, excepciones, plazos, recuperatorios, trabajo diario, minimiza los roces y transparenta el proceso evaluativo. Además, tranquiliza y responsabiliza al alumno en sus pactos con el profesor: armar cartelera de exámenes en el aula, registrar diariamente el trabajo en clase (signos + y - al tomar lista al final de la hora, por ejemplo), registrar las veces que un alumno ha necesitado excusas (puntitos o signos de pregunta al lado de la nota) Ser flexible es ser justo: una enfermedad, un embarazo,chicos que trabajan, inmigrantes, cada caso es único. Exigirles a todos lo mismo es, de algún modo, una manera de injusticia. Puede ser desgastante, pero flexibilizar algunas cuestiones elimina muchas de los "ya fue, no lo entrego" de los alumnos. Cosas para pensar en este lugar y en este interesante blog
4. LA ALEGRÍA Y EL OPTIMISMO HABILITAN ESPACIOS DE CAMBIO
PROBLEMA Esto es muy personal y dependerá del carácter de cada docente. En las encuestas es muy frecuente que los alumnos manifiesten disgusto por los profesores que están siempre serios, los que tienden a la ironía y al menosprecio, los que no se esfuerzan, los que son rutinarios.
ALTERNATIVA Ser realista, conocer la realidad y sus problemáticas, no significa perder la esperanza, el deseo de cambio, el optimismo respecto del futuro. Un profesor pesimista y desalentado puede dejar un huella difícil de borrar en el alumno. Además, es importante que se muestre algo que en nuestra sociedad no tiene prensa: que la adultez es disfrutable, que las responsabilidades laborales y familiares son gratificantes, que amar lo que se hace es motor de energía y felicidad. Y no olvidar nunca que todos somos personas, dignos de respeto y de intercambio sincero.
Un poco de humor
Tres de las mejores estrategias didácticas que conozco: el respeto, el humor y el afecto. Les dejo una selección de carteles humorísticos acerca de esto que nos tomamos tan en serio, y que los mejores autores de la historia insisten en que nos tomemos... con soda!
lunes
El texto abierto

En el libro de Umberto Eco, Lector in fabula, hay un estudio muy preciso del lector presente en el texto y de las estrategias textuales que lo incluyen. Refiriéndose a textos cerrados y textos abiertos dice Eco:
“Nada más abierto que un texto cerrado. Pero esta apertura es una efecto provocado por una iniciativa externa, por un modo de usar el texto, de negarse a aceptar que sea él quien nos use. No se trata tanto de una cooperación con el texto como de una violencia que se le inflige. Podemos violentar un texto (podemos incluso comer un libro, como el apóstol en Patmos) y hasta gozar sutilmente con ello. Pero lo que aquí nos interesa en la cooperación textual como una actividad promovida por el texto; por consiguiente, esta modalidades no nos interesan. Aclaremos que no nos interesan desde esta perspectiva: la frase de Valéry “il n’y a pas de vrai sens d’un texte” (no hay sentido verdadero en un texto) admite dos lecturas: que de un texto puede hacerse el uso que se quiera –ésta es la lectura que aquí no nos interesa-; y que de un texto pueden darse infinitas interpretaciones; ésta es la lectura que consideramos ahora.
Estamos ante un texto abierto cuando el autor sabe sacar todo el partido posible de la figura 1 (esquema que señala el conjunto de operaciones que se ponen en movimiento para decodificar un mensaje). La lee como modelo que una situación pragmática ineliminable. La asume como hipótesis reguladora de su estrategia. Decide (aquí es precisamente donde la tipología de los textos corre el riesgo de convertirse en un continuo de matices) hasta qué punto debe vigilar la cooperación del lector, así como dónde debe suscitarla, dónde hay que dirigirla y dónde hay que dejar que se convierta en una aventura interpretativa libre. Dirá “una flor” y, en la medida en que se sepa (y lo desee) que de esa palabra se desprende el perfume de todas las flores ausentes, sabrá, por cierto, que de ella no se desprende el aroma de un licor muy añejo: ampliará y restringirá el juego de la semiosis ilimitada, según le apetezca.
Una sola cosa tratara de obtener con hábil estrategia: que, por muchas que sean las interpretaciones posibles, unas repercutan sobre las otras de modo tal que no se excluyen, sino que, en cambio, se refuercen recíprocamente.”
“Nada más abierto que un texto cerrado. Pero esta apertura es una efecto provocado por una iniciativa externa, por un modo de usar el texto, de negarse a aceptar que sea él quien nos use. No se trata tanto de una cooperación con el texto como de una violencia que se le inflige. Podemos violentar un texto (podemos incluso comer un libro, como el apóstol en Patmos) y hasta gozar sutilmente con ello. Pero lo que aquí nos interesa en la cooperación textual como una actividad promovida por el texto; por consiguiente, esta modalidades no nos interesan. Aclaremos que no nos interesan desde esta perspectiva: la frase de Valéry “il n’y a pas de vrai sens d’un texte” (no hay sentido verdadero en un texto) admite dos lecturas: que de un texto puede hacerse el uso que se quiera –ésta es la lectura que aquí no nos interesa-; y que de un texto pueden darse infinitas interpretaciones; ésta es la lectura que consideramos ahora.
Estamos ante un texto abierto cuando el autor sabe sacar todo el partido posible de la figura 1 (esquema que señala el conjunto de operaciones que se ponen en movimiento para decodificar un mensaje). La lee como modelo que una situación pragmática ineliminable. La asume como hipótesis reguladora de su estrategia. Decide (aquí es precisamente donde la tipología de los textos corre el riesgo de convertirse en un continuo de matices) hasta qué punto debe vigilar la cooperación del lector, así como dónde debe suscitarla, dónde hay que dirigirla y dónde hay que dejar que se convierta en una aventura interpretativa libre. Dirá “una flor” y, en la medida en que se sepa (y lo desee) que de esa palabra se desprende el perfume de todas las flores ausentes, sabrá, por cierto, que de ella no se desprende el aroma de un licor muy añejo: ampliará y restringirá el juego de la semiosis ilimitada, según le apetezca.
Una sola cosa tratara de obtener con hábil estrategia: que, por muchas que sean las interpretaciones posibles, unas repercutan sobre las otras de modo tal que no se excluyen, sino que, en cambio, se refuercen recíprocamente.”
domingo
Función poética del lenguaje

R. Jakobson intentó explicar la literariedad con la idea de la función estética y que reformuló 35 años después como función poética del lenguaje. La escuela fenomenológica propuso una estructura del lenguaje con 3 funciones, una de ellas la estética, por la que el lenguaje se manifiesta como literatura. En los 60, influido por la teoría de la comunicación, plantea que cada factor de la comunicación tiene una función.- Emisor: función expresiva (resalta la emoción del autor).- Canal: función fática (se asegura de que el canal está establecido, se mezcla a veces con la función referencial).- Código: función metalingüística.- Contexto: función referencial.- Mensaje: función poética (llama la atención por cómo está hecho, por el extrañamiento)Los mensajes literarios llaman la atención por la función poética y su vocación es comunicar experiencias humanas complejas. El lenguaje no se agota en sí mismo, sino que tiene una vocación de ambigüedad semántica. Esta teoría tiene su máxima representatividad en el lenguaje de cierta poesía y mucho menos en el lenguaje de la narrativa. Con la función poética el mensaje reclama atención sobre la construcción formal del mismo. El lenguaje literario es un sistema de recurrencias en el plano del sonido (rima, aliteración, etc.). Esta recurrencia en el plano fonológico se traslada al plano gramatical, cuya figura más importante es el paralelismo, aunque también se recurre a otras como la anáfora. Las recurrencias también son constantes en el plano semántico, la lengua crea sinónimos contextuales. El lenguaje literario integra estas recurrencias en todos los planos.
martes
miércoles
Connotación
Denotación, Connotación y Metasemiótica
Denotar es darle un significado a un significante, agotando el concepto mismo; la denotación se vincula con la definición literal o el significado admitido por el común de los hablantes. Connotar es asociar un signo a otro signo, darle otros significados diferentes a los convencionales, ya sea con una finalidad retórica, persuasiva, emotiva o estética. Una Metasemiótica es una semiótica científica en tanto que depende de metalenguajes, como por ejemplo la lógica, la matemática, la química, etc.
Connotación como principio estético
Connotar con fines estéticos es lo que hace el arte; un término o concepto puede ser desviado o sesgado de su significación convencional en dirección a una significación contextual o connotativa, provocando cambios emocionales en el observador de la obra de arte.
Denotar es darle un significado a un significante, agotando el concepto mismo; la denotación se vincula con la definición literal o el significado admitido por el común de los hablantes. Connotar es asociar un signo a otro signo, darle otros significados diferentes a los convencionales, ya sea con una finalidad retórica, persuasiva, emotiva o estética. Una Metasemiótica es una semiótica científica en tanto que depende de metalenguajes, como por ejemplo la lógica, la matemática, la química, etc.
Connotación como principio estético
Connotar con fines estéticos es lo que hace el arte; un término o concepto puede ser desviado o sesgado de su significación convencional en dirección a una significación contextual o connotativa, provocando cambios emocionales en el observador de la obra de arte.
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